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imagen invernal

Vista de El Atazar en Invierno

A EL ATAZAR

«Celosos cerros te defienden
de miradas indiscretas,
paredes caídas son testigos
de un pueblo casi desaparecido,
laderas cubiertas de jaras
que borran una vida
dedicada a la tierra.

Recuerdos sepultados debajo del agua,
historia condenada al olvido,
buscan los ojos lo que ya no existe,
otro pueblo quiere nacer del silencio
donde enterramos el pasado.

Quizá no estemos
Abocados a la desaparición.»

Entorno y etimología

El término municipal de El Atazar, abarca un territorio localizado en el borde Noreste de la Comunidad de Madrid. Sus límites son: la provincia de Guadalajara al Este; el municipio de Puebla de la Sierra al Norte; Cervera de Buitrago y Robledillo de la Jara al Oeste y Patones al Sur. Su superficie es de 29,5 Kms. cuadrados.

Presenta su territorio un relieve muy accidentado, con altitudes que alcanzan los 1.389 metros de los montes de la Penilla y los 1.439 metros de Somosierra en los límites septentrional y oriental del término, y los 1.399 del Cerro Cabeza Antón, en el centro de éste, descendiendo hasta menos de 700 metros en la cuenca del Lozoya.

El río Lozoya, embalsado por la Presa de El Atazar, sirve de límite natural con el término municipal de Patones. El Arroyo de La Pasá desemboca en él, así como El Riato que fluye por tierras de El Atazar aunque en su valle se localice la divisoria con Robledillo, y en el que vierten sus aguas los arroyos más septentrionales del término: Arroyos de El Perro, del Águila y de Los Arredondos.

El núcleo se sitúa en la ladera orientada hacia Levante a 995 metros de altitud, presentando una estructura singular: en torno a la plaza de la I glesia la edificación es más o menos compacta, mientras que en el resto del pueblo las casas se diseminan dando lugar a extensos espacios públicos conectados por corredores irregulares, con numerosos recovecos, que se pueden asemejar a calles.

Vista panorámica desde los alrededores de El Atazar

Las pocas construcciones dedicadas a uso mixto, residencial-agropecuario, que aún permanecen en pie, aunque en mal estado, forman manzanas irregulares en torno a las cuales se adosan cuadras y corrales creando un anillo de cercas de piedra. En todo el término quedan también restos de ellas y tinados dispersos. Los tinados son de pizarra y se cubren la mitad con teja árabe, paja y jaras secas sobre vigas de madera sin desbastar. Al interior se accede por una puerta de jambas y dintel de madera, quedando la parte exterior a modo de corral. Estos corrales y tinados servían para guardar los rebaños durante la noche en los meses de verano cuando pastaban lejos del núcleo.

También se mantienen si se observa bien el paisaje los antiguos aterrazamientos que son testigos del antiguo cultivo del cereal (trigo, centeno y cebada), que junto con la ganadería, eran el medio de vida del pueblo.

Desde el punto de vista etnológico, un elemento importante son Las Eras, situadas de forma escalonada en la ladera del monte en que se asienta el núcleo, en el límite noreste. Están formadas por una serie de enlazados de pizarra y cuarcitas, dispuestos de forma más o menos regular, en ocasiones rodeados por lajas clavadas en el suelo a modo de cerca. Tampoco nos podemos olvidar de la Fuente Vieja situada debajo del puente a 1 Km. antes de llegar al pueblo y que data del Siglo XV, aunque se le atribuye origen árabe.

El paisaje es árido y escabroso, con escaso arbolado; exceptuando las repoblaciones de pinos realizadas por Icona en las zonas montañosas. En las cuencas de los ríos Puebla y Riato hay bosque de ribera. En la dehesa hay roble, quejigo, fresnos etc. y fresnedas en el arroyo de La Pasá. El resto del territorio lo ocupa el monte bajo de jara principalmente, romero, tomillo y estepa. También quedan numerosas encinas dispersas por el término municipal.

No se sabe con certeza el origen del nombre. Antiguamente era "Latazar", como se menciona en el Libro de la Montería de Alfonso XI. Algunos autores le atribuyen una raíz celto-germánica e incluso vasca, aunque la mayoría prefiere ver una procedencia árabe.